Miércoles 7 de Agosto, 2024
Caracas, Venezuela – Un total de 2,229 personas han sido detenidas en Venezuela en el contexto de las protestas que siguieron a las elecciones presidenciales del 28 de julio, cuyo resultado oficial confirmó la reelección de Nicolás Maduro.
El balance fue ofrecido por el propio líder chavista, quien calificó a los arrestados como “terroristas”. En un acto televisado, Maduro adelantó que las autoridades trasladarán a los detenidos a las cárceles de Tocorón y Tocuyito, las cuales fueron vaciadas y acondicionadas el año pasado para recluir a lo que denominó como “todas las bandas de nueva generación que están metidas en las guarimbas (protestas violentas)”.
“Ya van por 2,229 terroristas capturados, con pruebas, y el sábado serán trasladados a Tocorón y a Tocuyito, ya están listos Tocorón y Tocuyito para los terroristas, para los criminales”, expresó Maduro en una declaración transmitida por el canal estatal VTV, acompañado de decenas de adultos mayores que lo respaldan frente al palacio presidencial.
El mandatario acusó a los detenidos de “atacar” y “asesinar” a personas, sin precisar la cifra, además de “quemar” hospitales, escuelas, liceos, universidades, módulos policiales, alcaldías y sedes del partido gobernante PSUV. Maduro responsabilizó de estos actos al candidato opositor Edmundo González Urrutia y a la líder antichavista María Corina Machado.
Según el Gobierno, al menos 59 funcionarios policiales y 47 efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) resultaron heridos, mientras que dos militares fallecieron. La ONG Provea reportó 24 civiles muertos, algunos de ellos presuntamente “asesinados” por efectivos de la fuerza pública o grupos irregulares armados, una aseveración que no ha sido confirmada por las autoridades.
La oposición mayoritaria, agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), insiste en que el verdadero ganador de los comicios fue González Urrutia, basándose en el “83.5%” de las actas que aseguran haber obtenido gracias a testigos electorales y miembros de mesa.
Machado y González Urrutia pidieron a los militares y policías que impidieran lo que consideran un “golpe de Estado” por parte de Maduro, quien -según manifestaron- busca convertir a los efectivos en “cómplices” de esta operación y “hacer respetar los resultados”. Este llamado fue rechazado por la FANB y los cuerpos de seguridad, que consideraron estos planteamientos como “sediciosos”.
