Miércoles 18 de Marzo 2026
El Gobierno de Estados Unidos anunció que, a partir del 2 de abril, exigirá una fianza de hasta 15,000 dólares a ciudadanos de varios países que soliciten visas de turismo y negocios (B1/B2).
La medida, impulsada por la administración de Donald Trump, incluirá inicialmente a 12 nuevas naciones: Nicaragua, Camboya, Etiopía, Georgia, Granada, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Papúa Nueva Guinea, Seychelles y Túnez.
Este depósito funcionará como garantía de cumplimiento migratorio. Aquellos viajeros que respeten las condiciones de su visa y regresen a su país dentro del tiempo permitido recibirán el dinero de vuelta. En cambio, quienes excedan su estadía perderán la fianza, la cual se utilizará para cubrir los costos de su deportación.
Según estimaciones oficiales, expulsar a un migrante puede costar más de 18,000 dólares, por lo que este sistema busca reducir gastos y podría generar ahorros de hasta 800 millones de dólares anuales.
Con esta ampliación, ya suman alrededor de 50 países sujetos a este requisito, en su mayoría de África, Asia y el Caribe. La política forma parte de una estrategia más amplia para disminuir la permanencia irregular en territorio estadounidense, que incluye también mayores controles y restricciones migratorias.
