Martes 7 de Abril 2026
A un año de la ausencia de Rubby Pérez, el reconocido merenguero Wilfrido Vargas decidió transformar el dolor en música y rendirle un emotivo tributo a quien consideró más que un colega: un hermano de vida y de escenarios.
El artista explicó que necesitó tiempo para asimilar la pérdida antes de poder canalizar sus sentimientos en un homenaje digno. Señaló que el duelo no solo fue personal, sino compartido por la familia, el pueblo dominicano y todos los que acompañaron a Rubby en su trayectoria artística.
Con palabras cargadas de sensibilidad, Vargas expresó que la música vuelve a convertirse en el vehículo ideal para honrar su memoria, justo cuando se cumple el primer aniversario de su partida. Este tributo, compuesto, arreglado y producido por el propio artista junto a colaboradores cercanos, se presenta como una pieza íntima que recoge admiración, respeto y profundo cariño.
En su dedicatoria, el llamado “Beduino Mayor” resaltó la disciplina, el talento y la poderosa voz que convirtieron a Rubby Pérez en una de las figuras más emblemáticas del merengue, dejando una huella imborrable en la cultura dominicana.
La historia entre ambos artistas se remonta a la década de los 80, cuando Vargas identificó en Rubby un talento especial capaz de conectar con el público desde el primer momento. Aquella intuición marcó el inicio de una relación musical exitosa, que dio paso a múltiples interpretaciones que permanecen en la memoria colectiva.
Entre sus primeros trabajos juntos destacan temas que impulsaron su carrera y consolidaron su presencia en el género, abriendo el camino a una serie de éxitos que definieron una etapa importante del merengue.
Este homenaje no solo recuerda al artista, sino que reafirma la trascendencia de su legado en la música y en el corazón de todo un país.

