Viernes 22 de mayo 2026
Ginebra/Nairobi (EFE).- Las muertes sospechosas por ébola en la República del Congo (RDC) se elevan ya a 177 y los casos a 750, pero se teme que el alcance de la epidemia sea «mucho mayor», según reconoció este viernes el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.
En la vecina Uganda la situación es «estable», sin nuevos casos registrados, por lo que los contagios confirmados siguen siendo dos, con un fallecido, de acuerdo a la información publicada por Tedros en su cuenta oficial en X.
Según los últimos datos facilitados anoche por el Ministerio de Salud congoleño, el total de «muertes sospechosas» hasta el pasado miércoles era 160 y los casos sospechosos, 671.
Además, el departamento reportó seis muertes y 64 casos «confirmados», mientras un total de 160 contagiados han superado la enfermedad y se han recuperado.

Sin datos de las zonas controladas por los rebeldes
Estos datos se refieren a la provincia oriental de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur y epicentro de la epidemia, y a la vecina provincia de Kivu del Norte.
Sin embargo, no toman en cuenta la provincia oriental de Kivu del Sur, controlada por el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), que este jueves confirmó el fallecimiento de una persona contagiada de ébola.
El brote, que se declaró el pasado viernes, se corresponde con la cepa Bundibugyo del ébola, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La agencia sanitaria de la ONU cree que el virus probablemente comenzó a circular en Ituri hace dos meses y ya se ha extendido a Kivu del Norte y Kivu del Sur, territorios inmersos en un conflicto del Ejército congoleño y grupos armados.

Fuera de RDC, Uganda confirmó dos casos (importados de RDC) en Kampala y Sudán del Sur realiza exámenes adicionales de laboratorio para confirmar un caso sospechoso reportado por las autoridades del estado de Ecuatoria Occidental, cerca de la frontera congoleña.
Cierre de fronteras
La OMS declaró el pasado domingo el brote como «emergencia de salud pública de importancia internacional», aunque considera «bajo» el riesgo global de epidemia.
Diferentes países africanos han reforzado los controles sanitarios y Ruanda ha llegado incluso a cerrar sus fronteras, mientras la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) y la OMS están movilizando recursos para atajar el brote.
Se trata del decimoséptimo brote registrado en la RDC desde que se detectó el virus por primera vez en 1976.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
Según la OMS, el virus presenta una tasa de mortalidad media de entre el 25 % y el 90 %.

