Lunes 25 de mayo 2026
Adhamilka Espinal llama a corregir las deficiencias del proceso y respaldó que la evaluación continúe para garantizar mejoras reales en el sistema educativo dominicano.
Santo Domingo.– La coordinadora nacional de la corriente Fuerza Magisterial, Adhamilka Espinal, cuestionó las improvisaciones y deficiencias con las que el Ministerio de Educación (MINERD) ha desarrollado la actual Evaluación de Desempeño Docente (EDD), asegurando que los constantes fallos, aplazamientos e interrupciones del proceso han generado incertidumbre, ansiedad y afectaciones emocionales en miles de maestros dominicanos.
Espinal sostuvo que las dificultades registradas durante el proceso evidencian la falta de planificación de la actual gestión del Partido Revolucionario Moderno (PRM), recordando que la Evaluación de Desempeño Docente debió realizarse periódicamente cada tres años y que, durante la presente administración gubernamental, no se había ejecutado.

La dirigente magisterial y política afirmó que la ausencia de evaluaciones periódicas impide al sistema educativo aplicar correctivos oportunos en las políticas públicas y medir con precisión las debilidades estructurales de la educación dominicana.
“Todos sabemos cuál fue el daño que causó a nuestros maestros, el daño psicológico y emocional que causó este aplazamiento de esta etapa de evaluación”, expresó Espinal al referirse a los problemas registrados en la plataforma digital utilizada por el MINERD, así como a las constantes interrupciones e incertidumbre que, según afirmó, han acompañado el proceso evaluativo.
Adhamilka Espinal habló en su condición de coordinadora nacional de la corriente Fuerza Magisterial y representante de esa organización ante el Comité Ejecutivo Nacional de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), durante un taller de trabajo interno encabezado junto a Josefina Pimentel, titular de la Secretaría de Educación de la Fuerza del Pueblo, con la participación de miembros de la Dirección Nacional de la corriente y vicesecretarios de Educación de distintas provincias del país.
Durante su exposición explicó que el proceso evaluativo tuvo que pasar directamente de la etapa número cuatro a la etapa seis debido a que el Ministerio de Educación no estaba preparado para ejecutar la etapa cinco, correspondiente a la prueba de conocimientos, considerada una de las fases más importantes de toda la evaluación.

“Y así quedó demostrado. Las plataformas colapsaron por no tener los equipos suficientes”, afirmó Espinal, al señalar que la situación se produjo debido a las entradas simultáneas de miles de usuarios, sin que existiera una previsión adecuada por parte de las autoridades educativas.
Espinal explicó que desde el inicio diversos sectores plantearon que la evaluación debía desarrollarse de manera escalonada por regionales para evitar la saturación tecnológica y logística que finalmente terminó afectando el proceso, provocando retrasos, confusión y ansiedad entre el personal docente involucrado.
La dirigente señaló además que las dificultades continuaron durante la etapa seis debido a la renuncia de una parte importante de los pares evaluadores, situación que obligó a reorganizar la logística y retrasó el cronograma establecido por el MINERD.
Indicó que incluso se produjeron distorsiones en la composición de los equipos evaluadores, citando como ejemplo casos en los que orientadores fueron asignados para evaluar docentes del nivel inicial, pese a que los pares evaluadores debían corresponder al mismo perfil profesional del personal evaluado.
Como parte de sus observaciones, Espinal presentó experiencias registradas en el Centro Educativo Duarte, institución que dirige desde hace 22 años, donde aseguró que pudo constatar directamente varias de las inconsistencias que se han producido durante el proceso.
No obstante las críticas, la dirigente aclaró que tanto desde la corriente Fuerza Magisterial como desde la Fuerza del Pueblo se respalda la realización de la Evaluación de Desempeño Docente, al considerar que constituye un instrumento necesario para medir y corregir las fallas del sistema educativo nacional.
“Aunque los que estamos siendo objeto de evaluación somos nosotros, los docentes, se está evaluando de una forma u otra el sistema educativo dominicano, al cual pertenecemos todos”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que una vez concluya el proceso, previsto para el mes de agosto, será necesario realizar una evaluación integral de todo el mecanismo implementado por el Ministerio de Educación y rendir una respuesta tanto al magisterio como a la ciudadanía.
Espinal advirtió además que la corriente Fuerza Magisterial se mantendrá vigilante ante cualquier irregularidad detectada durante el desarrollo de la evaluación docente en las distintas demarcaciones del país.
“Nosotros, como corriente, tendremos que estar ojo visor de cada situación que se presente en nuestra demarcación, porque luego que pase el proceso, tendremos que tomar acciones”, manifestó Espinal al referirse al seguimiento que dará Fuerza Magisterial a los resultados de la evaluación docente.

