Miércoles 12 de agosto 2026
Beyoncé recibió una nueva demanda por presunta infracción de derechos de autor relacionada con “Alien Superstar”, una de las canciones de su álbum Renaissance. Hirose Enterprise y el productor Shuji Hirose sostienen que la cantante utilizó sin autorización un fragmento de “Moonraker”, canción interpretada por John Holiday, y cuestionan la licencia que su equipo obtuvo después del lanzamiento del disco.
Según documentos judiciales obtenidos por TMZ, los demandantes disputan el uso del “intro hablado” de “Moonraker” al comienzo de “Alien Superstar”, estrenada en 2022. Hirose afirma que su empresa posee los derechos de la canción y que el material fue incorporado a la producción sin contar con la autorización correspondiente antes de que Renaissance llegara al público.
El punto central de la disputa está en quién tenía realmente autoridad para conceder esos derechos. De acuerdo con la demanda, el equipo de Beyoncé obtuvo una licencia de John Holiday semanas después del lanzamiento del álbum. Sin embargo, Hirose sostiene que el cantante ya no tenía la facultad de autorizar el uso del material, pues habría transferido sus derechos sobre la canción décadas atrás.
La empresa asegura, además, que notificó a la compañía de Beyoncé sobre la supuesta infracción, pero que el disco continuó comercializándose, destaca Infobae.
Ante esta situación, Hirose Enterprise busca una orden judicial que impida que Beyoncé y las compañías involucradas continúen obteniendo ingresos por el uso de la obra.
También reclama una compensación económica, aunque la cantidad solicitada no ha sido especificada.
La nueva acción judicial tiene un antecedente directo. En julio de 2025, Hirose Enterprises presentó una demanda contra Parkwood Entertainment, Sony Music Entertainment, Sony Music Publishing y Warner Chappell por el mismo conflicto relacionado con “Moonraker”. Sin embargo, el caso fue desestimado el 26 de junio de 2026 por el juez federal Mark C. Scarsi.
La decisión no determinó quién tenía los derechos sobre la canción ni resolvió si Beyoncé había utilizado el sample de manera indebida.
La demanda resultó improcedente por un error de carácter administrativo: la empresa demandante no existía legalmente cuando presentó aquella primera acción legal.
