Sábado 27 de Diciembre 2025
Las aerolíneas se vieron obligadas a cancelar cerca de 1,500 vuelos en Estados Unidos este viernes, en medio de la intensa temporada de viajes navideños, debido a un severo sistema de tormentas invernales que afecta amplias zonas del Medio Oeste y el noreste del país.
Más de 40 millones de personas permanecían bajo avisos por tormentas de nieve un día después de Navidad, mientras que otros 30 millones enfrentaban alertas por lluvias e inundaciones en California, provocadas por un río atmosférico que ha generado precipitaciones intensas.
En Nueva York se anticipaban acumulaciones de hasta 25 centímetros de nieve durante la noche, lo que representaría la nevada más significativa en los últimos cuatro años. Las autoridades advirtieron que las bajas temperaturas podrían extenderse durante todo el fin de semana.
Hasta la noche del viernes, se habían registrado casi 1,500 vuelos cancelados y alrededor de 5,900 retrasos, siendo los aeropuertos de Nueva York y Chicago los más afectados. Solo en el área metropolitana de Nueva York se contabilizaron cientos de cancelaciones.
Las alertas meteorológicas también se extendieron a estados como Pensilvania, Nueva Jersey y Connecticut, así como a varias zonas de Míchigan, Massachusetts y Rhode Island. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las condiciones de las carreteras podrían resultar peligrosas para quienes regresan de las vacaciones.
El alcalde de Nueva York, Eric Adams, declaró una advertencia por tormenta invernal e informó que brigadas municipales fueron desplegadas para despejar calles y vías principales. Además, exhortó a la población a evitar conducir si no es necesario y a prever más tiempo para sus desplazamientos en transporte público.
En contraste, en la costa oeste, California ha experimentado fuertes lluvias durante la semana, aunque se espera que las precipitaciones comiencen a disminuir durante el fin de semana. No obstante, las inundaciones obligaron al cierre temporal del aeropuerto de Santa Bárbara, el cual fue reabierto tras labores nocturnas de limpieza en las pistas.
