Martes 4 de agosto 2026
Guayaquil (EFE).- Un tribunal de Ecuador condenó este lunes a tres años de prisión al ya encarcelado alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, uno de los principales opositores del presidente, Daniel Noboa, por la manipulación y retiro de un grillete electrónico que se le había puesto el año pasado, en el marco de otro proceso judicial.
Los jueces aceptaron el pedido de la Fiscalía, que horas antes había solicitado que se le imponga la pena máxima del delito de incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente, que se sanciona con penas de cárcel de entre uno y tres años.
Esta es la primera condena que recibe el alcalde de la ciudad más poblada de Ecuador, quien está recluido también por otros dos casos en la Cárcel del Encuentro, la prisión de máxima seguridad construida por iniciativa de Noboa para recluir a líderes criminales y que está inspirada en el modelo carcelario implementado en El Salvador por el presidente Nayib Bukele.

Esa prisión está ubicada en la provincia costera de Santa Elena (suroeste), por lo que el alcalde ha sido llevado hacia un juzgado de esa localidad para escuchar las audiencias junto a sus abogados.
La sentencia se dicta tres meses antes de las elecciones de autoridades locales que serán el próximo 29 de noviembre y en el inicio del periodo de inscripción de candidaturas.
Además, los jueces le impusieron una multa equivalente a diez salarios básicos unificados (4.820 dólares) y, como medida de reparación integral, ordenaron que ofreciera disculpas públicas a través de un medio de comunicación de alcance nacional.
Controversia por el uso de grillete electrónico
En julio del año pasado, un juez ordenó que Alvarez usara un grillete electrónico como medida alternativa a la prisión preventiva dentro de un caso en el que se lo acusa, junto a otras 20 personas y empresas, de una supuesta distribución y comercialización ilegal de combustibles, denominado ‘Triple A’.
Sin embargo, la Fiscalía asegura que el alcalde no tenía puesto el grillete cuando los agentes lo detuvieron en su casa el pasado 10 de febrero, por otra investigación por presunto lavado de dinero, que las autoridades denominan ‘Goleada’, también relacionada con su negocio familiar de comercialización de combustibles.
Según el Ministerio Público, el grillete generó más de 2.000 alarmas desde que se lo colocaron, incluidas 33 por «pulsera quitada», y 1.515 por «fuera de línea».
Alvarez se defiende
Pero Alvarez ha señalado que nunca manipuló el grillete y que el dispositivo generó las alertas porque su casa se encuentra en «un punto muerto» y porque él, en sus funciones de alcalde, ha recorrido sitios por los que el sistema emite alertas automáticas, como terminales terrestres o aeropuertos.
De hecho, y de acuerdo a los medios locales, los jueces descartaron la acusación de manipulación del artefacto por falta de pruebas contundentes, pero sí concluyeron que no lo tenía puesto como se le había ordenado.

Julio César Cueva, abogado del alcalde, dijo a EFE que apelarán la decisión. Antes de conocer el veredicto de los jueces, había asegurado que la Fiscalía había pedido una pena máxima pese a que «no presentó prueba documental válida».
«Ningún testigo dijo haber visto a Aquiles Alvarez retirarse el grillete» y que «su prueba pericial llegó contaminada, mal practicada y en abierta contradicción con normas procesales expresas», aseguró Cueva.
Otra fiscal también pidió el pasado domingo la pena máxima para Alvarez en el caso ‘Triple A’, que podría ser de seis años y nueve meses de prisión, de acuerdo a su defensa.

