Martes 23 de Diciembre 2025
Desde este martes, Corea del Sur comenzó a implementar de manera experimental un sistema de reconocimiento facial obligatorio para quienes deseen adquirir una nueva línea de telefonía móvil. La medida forma parte de una estrategia gubernamental para combatir el aumento de estafas telefónicas en el país.
La normativa establece que los solicitantes deberán verificar su identidad mediante PASS, una aplicación de autenticación facial que compara el rostro del usuario en tiempo real con la fotografía de su documento de identidad. Esta verificación será exigida por las principales operadoras del país —SK Telecom, KT y LG U+— así como por las compañías móviles virtuales. Aunque el programa inicia ahora como prueba piloto, su aplicación oficial está prevista para marzo de 2026.
Preocupación por la seguridad de la información
El anuncio ha generado inquietud entre la población, especialmente por los antecedentes recientes de filtraciones masivas de datos. En abril, un ataque informático comprometió la información de más de 23 millones de clientes de SK Telecom, mientras que Coupang, el mayor comercio electrónico surcoreano, confirmó en noviembre pasado la exposición de datos de 33,7 millones de usuarios tras un ciberataque.
Ante estos temores, el Gobierno aseguró que el sistema no almacena datos biométricos ni información personal, limitándose únicamente a validar la coincidencia entre el rostro del usuario y la imagen registrada en su documento oficial.
Las autoridades consideran que esta medida ayudará a frenar la creación de líneas telefónicas con identidades falsas o robadas, una práctica común en delitos de phishing. Según cifras oficiales citadas por la agencia Yonhap, este tipo de estafas ha provocado pérdidas superiores a 1,13 billones de wones (alrededor de 650 millones de euros) en el último año.
