Viernes 9 de Mayo, 2025
Ciudad del Vaticano, EFE – En su primera misa como sumo pontífice, el papa León XIV lamentó este viernes que, en muchos entornos contemporáneos, la fe cristiana sea percibida como irracional o propia de personas débiles e ignorantes.
Desde la Capilla Sixtina, donde fue elegido este jueves por los 133 cardenales reunidos en cónclave, el nuevo papa —Robert Francis Prevost, el primero originario de Estados Unidos— hizo un llamado a evangelizar precisamente en los lugares donde los creyentes son ridiculizados, marginados o apenas tolerados.
“Me han llamado para llevar una cruz y para ser bendecido con esta misión”, expresó en inglés al comenzar la celebración, pidiendo a los cardenales que lo acompañen en su caminar. Luego, en italiano, centró su homilía en el desafío de predicar en una época donde otras realidades —como la tecnología, el poder, el dinero o el placer— parecen ofrecer más certezas que la fe.
León XIV advirtió que la falta de fe puede acarrear consecuencias graves para la sociedad, como la pérdida del sentido de la vida, la crisis de la familia o el deterioro de la dignidad humana. También cuestionó la imagen deformada de Jesús que algunos tienen, incluso dentro de la propia Iglesia: “Reducido a un simple líder carismático, se cae en un ateísmo práctico”.
Pidió al colegio cardenalicio, incluidos los mayores de 80 años que no participaron en la elección, que sean testigos de una fe alegre y comprometida. “Como enseñó el papa Francisco, necesitamos testimoniar con convicción y esperanza”, subrayó.
Finalmente, expresó su deseo de “hacerse pequeño” para que Dios sea conocido y amado por todos, comprometiéndose a entregarse plenamente a su nueva misión como sucesor de Pedro.
