Viernes 3 de Abril 2026
El Gobierno de México cuestionó el más reciente informe del Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas (CED), al considerar que carece de rigor jurídico y presenta un enfoque parcial sobre la situación en el país.
A través de un comunicado conjunto, las secretarías de Relaciones Exteriores y de Gobernación expresaron su desacuerdo con el documento, señalando que no toma en cuenta las observaciones ni la información actualizada entregada por el Estado mexicano antes de su publicación. Además, criticaron que el informe deja de lado los esfuerzos institucionales impulsados por la actual administración encabezada por Claudia Sheinbaum.
El reporte del organismo internacional ubica a México como el país con mayor número de acciones urgentes relacionadas con desapariciones forzadas a nivel mundial. También advierte sobre un incremento en estos casos en los últimos meses y señala deficiencias importantes en los mecanismos de respuesta del Estado.
Según el informe, entre 2012 y febrero de 2026 se han registrado 819 acciones urgentes en México, lo que representa el 38 % del total global. Asimismo, en el periodo comprendido entre septiembre de 2025 y febrero de 2026 se contabilizaron 40 nuevas solicitudes, una cifra que equivale a más de un tercio de los casos a nivel mundial en ese lapso.
Frente a estos señalamientos, las autoridades mexicanas indicaron que el documento se enfoca principalmente en hechos ocurridos entre 2009 y 2017, durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, por lo que consideran que no refleja adecuadamente las acciones implementadas por la actual gestión.
El Gobierno también lamentó que el comité no haya incorporado los datos presentados el pasado 27 de marzo, insistiendo en que el informe ofrece una visión incompleta de la situación.
Finalmente, las autoridades destacaron que el propio documento reconoce que no existen pruebas de una política estatal orientada a cometer violaciones sistemáticas contra la población civil, lo que, a su juicio, refuerza la idea de que el análisis es parcial.

