Lunes 3 de Febrero, 2025
La Organización Mundial de la Salud (OMS) enfrenta una crisis financiera tras la confirmada retirada de Estados Unidos, decisión tomada bajo la administración de Donald Trump. Como principal donante, EE.UU. aportaba 988 millones de dólares para el período 2024-2025, lo que representaba el 14 % del presupuesto total de la agencia.
La salida estadounidense amenaza con afectar hasta un 40 % del financiamiento en programas esenciales, incluyendo:
• Preparación ante emergencias sanitarias en Europa, donde el 80 % del presupuesto dependía de EE.UU.
• Programas de erradicación de polio y VIH.
• Atención a crisis en Oriente Medio, Ucrania y Sudán.
• Lucha contra la tuberculosis, con un 95 % del financiamiento estadounidense en Europa y más del 60 % en África y el Pacífico Occidental.
El director financiero de la OMS, George Kyriacou, advirtió en una reunión interna que la organización podría enfrentar una grave crisis de liquidez en 2026 si no se asegura un reemplazo para los fondos retirados.
El bloqueo de los pagos pendientes por parte del gobierno de Trump ha agravado el déficit financiero de la OMS, dificultando el cumplimiento de compromisos en diversas regiones. Ante esta situación, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha instado a los países miembros a intervenir para evitar un colapso en las operaciones de la agencia.
Algunos gobiernos, como los de Alemania, Francia y Bangladesh, han solicitado detalles sobre los programas que podrían verse recortados ante la falta de recursos. Mientras tanto, la OMS evalúa la posibilidad de reducir hasta en un 50 % el presupuesto de cada departamento.
El jefe de emergencias de la OMS, Michael Ryan, reconoció que la salida de EE.UU. representa un duro golpe, pero confía en que la comunidad internacional pueda compensar el vacío financiero.
La situación deja a la OMS ante uno de sus mayores desafíos históricos, con un futuro incierto en la respuesta global a emergencias sanitarias.
