Martes 4 de agosto 2026
La Paz (EFE).- El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, tomó juramento este lunes a un nuevo ministro de la Presidencia en reemplazo del economista José Luis Lupo, a quien propuso como nuevo embajador de su país ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
En un acto en la Casa de Gobierno en La Paz, el mandatario hizo el anuncio sobre la designación de Lupo, que el Senado debe aprobar, luego de posesionar como nuevo ministro de la Presidencia a Fernando Aramayo, quien hasta ahora fue el canciller de Bolivia.
Paz también tomó juramento como nuevo ministro de Relaciones Exteriores al abogado Héctor Huanca, que hasta este lunes fue el viceministro de Gestión Consular e Institucional.

En su discurso, el presidente agradeció a Lupo por su trabajo, sobre todo durante la protestas y bloqueos de carreteras registrados entre mayo y junio, y que ahora tendrá «un nuevo destino con la patria y con el Gobierno».
«Esperemos que aquello que hemos enviado para que nos pueda representar en la Organización de Estados Americanos (OEA), a través de la petición que se ha hecho al Senado, sea aprobado y Bolivia tenga un digno representante de nuestra democracia en la Casa de la Democracia, que es la OEA», sostuvo.
La relación con Lupo
Lupo fue el candidato a la Vicepresidencia del empresario Samuel Doria Medina por la alianza Unidad.
Doria Medina dio su respaldo a Paz tras quedar tercero en la primera vuelta presidencial realizada el 17 de agosto de 2025 y le ratificó ese apoyo luego del inédito balotaje efectuado en octubre pasado, en el que el ahora gobernante venció al exmandatario conservador Jorge Tuto Quiroga (2001-2002).
El domingo, el empresario anunció el retiro de su apoyo al Gobierno, alegando que le «preocupa la corrupción» y la falta de un cambio «integral» en algunas áreas del Estado.
Paz sostuvo este lunes que se dijeron «tantas cosas» sobre la relación de Lupo con el Ejecutivo en las últimas semanas, pero insistió en que son las pruebas con hechos» en las que «se demuestran su compromiso con la patria y con el Gobierno».
Por otra parte, Paz encargó al ministro Aramayo mantener «la firme voluntad de transformación, la capacidad efectiva de un Gobierno que atiende a la gente» y que, entre otras responsabilidades, tendrá la «dura responsabilidad» de poner en marcha el llamado «50-50», para la nueva repartición de recursos fiscales y tareas entre el Gobierno y las regiones.
Además, el mandatario pidió al canciller Huanca continuar con el trabajo realizado hasta el momento para «profundizar la integración con América Latina» y «recuperar plenamente» la presencia de Bolivia en el mundo, guiándose no por «afinidades ideológicas», sino «por los intereses del pueblo boliviano».
La reducción de los ministerios
Tras la designación de Aramayo y Huanca, el mandatario también anunció la reducción de sus ministerios, de catorce a doce, tras la eliminación de las carteras de Planificación del Desarrollo y de Turismo Sostenible, Cultura, Folclore y Gastronomía, para tener un Estado más «eficiente» y eliminar la «burocracia».
«Recibimos un Gobierno que venía con 21 ministerios (…) Nosotros generamos otra instancia de catorce ministerios y hoy día, reduciendo la burocracia estamos pasando a doce ministerios. O sea que el Gobierno central está dando señales claras de buscar un Estado no ausente, sino presente, eficiente», sostuvo.
Paz explicó que una parte del Ministerio de Turismo Sostenible, Cultura, Folclore y Gastronomía quedará dentro del Ejecutivo, pero que se creará una «agencia nacional» que permitirá «darle agilidad» al encuentro entre «lo público y privado» y «lo nacional e internacional» para generar un impacto en la economía nacional desde esos sectores.
También señaló que con la eliminación del Ministerio de Planificación del Desarrollo, algunas de sus atribuciones que son «necesarias» pasarán a otras instituciones y que el actual titular de esa cartera de Estado, José Fernando Romero, continuará en el Gobierno «con una nueva misión que se le encomendará más adelante».
Paz destacó que Romero «tuvo una labor extraordinaria para ir generando menos burocracia y mayor eficiencia en la capacidad de atención de los ciudadanos».

La promesa de Paz de «ordenar la casa
El mandatario, que este 8 de agosto cumplirá nueve meses de Gobierno, aseguró que estos ajustes marcan la conclusión de un «tiempo de transición» y el inicio de las «transformaciones profundas».
Además, recordó que durante la campaña electoral, prometió primero «ordenar la casa» para trabajar posteriormente con «instituciones bilaterales o multilaterales» y ratificó que ese «ordenamiento» pasa ahora «a un punto de partida de las transformaciones» que busca hacer su Gobierno.
Estos ajustes en la estructura estatal fueron anunciados casi una semana después de que se conociera que se alcanzó un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un programa técnico por 1.900 millones de dólares que apoyará las reformas puestas en marcha por el Gobierno boliviano para estabilizar la economía, que está en crisis.
Entre las acciones comprometidas para el acuerdo están continuar con la «racionalización» del gasto público, la reducción gradual del déficit fiscal y preservar el «financiamiento monetario cero» del mismo, y el impulso de reformas para mejorar el clima de negocios y para un crecimiento económico con protección social, según ha informado el FMI.
Los ajustes también ocurren después de que el domingo, el empresario y excandidato presidencial Samuel Doria Medina anunció el retiro de su apoyo al Gobierno, alegando que le «preocupa la corrupción» y la falta de un cambio «integral» en algunas áreas del Estado.

