Jueves 26 de Diciembre, 2024
El juez Leomar Cruz Quezada, de la Oficina de Atención Permanente de Santo Domingo Este, dictó un año de prisión preventiva contra el capitán de la Fuerza Aérea, Fraulin Gabriel Pérez Camacho, y el ciudadano Stiven Herrera, señalados como responsables de la muerte del segundo teniente Bienvenido Reyes Chalas. La medida será cumplida en la Penitenciaría Nacional de La Victoria, pese a la controversia generada por no enviar al capitán a un recinto militar.
El caso del capitán Pérez Camacho
La defensa del capitán, encabezada por el abogado Tomás Castro, expresó su rechazo al fallo, argumentando la inocencia de su cliente. Según Castro, el vehículo Toyota Land Cruiser Prado, presuntamente usado en el crimen, estaba en un taller mecánico en el momento de los hechos. Asimismo, afirmó que no existía relación previa entre Pérez Camacho y la víctima, aunque ambos residían en la misma zona.
Postura del Ministerio Público
El Ministerio Público defendió la prisión preventiva, citando el riesgo de fuga y la gravedad del crimen. Según la investigación, el vehículo del capitán fue clave para la logística del asesinato, lo que compromete su situación legal.
Detalles del homicidio
El segundo teniente Reyes Chalas fue atacado la madrugada del lunes 16 en el sector Hainamosa, Santo Domingo Este, mientras jugaba dominó con amigos. Stiven Herrera llegó al lugar en motocicleta acompañado de dos cómplices, Tommy Antonio Ortiz y un hombre conocido como “El Gordo”, ambos prófugos. Tras un enfrentamiento, Ortiz disparó a Reyes Chalas, provocándole una herida mortal en el tórax. Los agresores robaron el arma de reglamento y una cadena de oro de la víctima antes de huir.
Avances en la investigación
Cámaras de seguridad captaron el incidente, y el Ministerio Público, junto al DICAT, rastreó el vehículo Toyota Land Cruiser utilizado por los atacantes, registrado a nombre de Odailyn Ezequiel Santana Encarnación. La evidencia fue determinante para vincular a los implicados.
Reacciones de los acusados
Pérez Camacho reiteró su inocencia durante su traslado, postura que contrasta con su comportamiento en audiencias previas, donde evitó mostrarse ante la prensa. Por su parte, Stiven Herrera guardó silencio, mientras las autoridades siguen tras la pista de los otros involucrados.
