Por Karina Reyes
Sábado 11 de Abril 2026
En menos de un mes, la República Dominicana ha sido escenario de varios casos lamentables de ahogamiento infantil, generando alarma y preocupación en la opinión pública.
Situaciones ocurridas en comunidades como Cotuí, Fantino, La Vega , y más recientemente en Las Matas de Farfán han dejado como saldo la trágica pérdida de varios niños, muchos de ellos de entre 1 y 2 años de edad.
Estos hechos, que en su mayoría han ocurrido dentro del hogar, específicamente en cubos o recipientes con agua, han encendido las alertas sobre un peligro silencioso que sigue cobrando vidas.
La repetición de estos casos en tan corto tiempo ha provocado un llamado urgente a la conciencia colectiva, especialmente en lo relativo a la supervisión de los menores. Especialistas coinciden en que los niños pequeños son altamente vulnerables, ya que un descuido de segundos puede ser suficiente para que ocurra una tragedia.
Ante esta realidad, diversos sectores de la sociedad insisten en la necesidad de reforzar la vigilancia, educar sobre los riesgos y adoptar medidas preventivas en los hogares, como vaciar los recipientes con agua y mantenerlos fuera del alcance de los niños.
Más allá de cifras, cada caso representa una familia devastada y una vida que pudo haberse salvado. La prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar que estas tragedias continúen repitiéndose.

