Domingo 29 de Septiembre, 2024
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, subrayó este domingo la necesidad de evitar una escalada que derive en una guerra a gran escala en Medio Oriente, en medio de una intensificación de los bombardeos israelíes que han causado casi 50 víctimas en Líbano y afectado también zonas de Gaza y Yemen.
Al ser consultado sobre la posibilidad de frenar un conflicto mayor en la región, Biden respondió enfáticamente: “Debe evitarse. Realmente debe evitarse”. El mandatario añadió que planea comunicarse con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pero no ofreció una fecha precisa para dicha conversación.
Desde el Air Force One, el presidente respondió brevemente a preguntas sobre la situación en Líbano, donde los ataques israelíes han alcanzado altos mandos de Hezbollah en el contexto de una grave escalada. Biden confirmó que próximamente dialogará con Netanyahu, aunque no especificó cuándo tendrá lugar la conversación. “Sí, hablaré con él y les diré cuando lo haga”, aseguró.
Estas declaraciones se producen tras el anuncio del presidente de Irán, quien reclamó una “respuesta contundente” luego de los recientes bombardeos que eliminaron al líder militar de Hezbollah, Hassan Nasrallah. La Casa Blanca considera esta muerte un revés significativo para el grupo respaldado por Irán, pero insiste en que se debe actuar con cautela para evitar un conflicto regional más amplio.
Miles de israelíes y libaneses han sido evacuados debido a los enfrentamientos entre Hezbollah, que ha lanzado cohetes casi a diario durante los últimos meses, e Israel, que ha respondido con bombardeos en zonas clave. Ante esta situación, la administración Biden busca una solución negociada que permita el retorno seguro de los civiles y evite una expansión de la crisis.
El sábado, Biden calificó la muerte de Nasrallah como “un acto de justicia” debido a las numerosas víctimas atribuidas a Hezbollah, incluyendo civiles estadounidenses, israelíes y libaneses. Por su parte, John Kirby, portavoz de seguridad nacional de la Casa Blanca, informó que los ataques israelíes han desmantelado la estructura de liderazgo de Hezbollah, pero advirtió que el grupo terrorista intentará reorganizarse rápidamente.
“Es indudable que el mundo está más seguro sin Nasrallah”, dijo Kirby, aunque señaló que Hezbollah buscará llenar el vacío dejado por su líder. Asimismo, evitó pronunciarse sobre los métodos empleados por Israel en sus ataques, que, según las autoridades libanesas, también han cobrado la vida de civiles inocentes.
La Casa Blanca sigue impulsando un cese al fuego temporal de 21 días, propuesto por Estados Unidos, Francia y otros países durante la Asamblea General de la ONU la semana pasada. Kirby enfatizó que la solución diplomática es clave para garantizar el retorno seguro de los desplazados y evitar un conflicto de mayores proporciones.
