Miércoles 24 de junio 2026
Ciudad de Panamá (EFE).- Las recientes protestas y bloqueos de carreteras que hubo en Bolivia para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz representan un «desafío» para las democracias americanas, afirmó este miércoles el canciller boliviano Fernando Aramayo, durante la 56° Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Panamá.
La situación que atraviesa Bolivia nos recuerda que los desafíos que enfrentan nuestras democracias no son exclusivamente nacionales, son desafíos compartidos», enfatizó Aramayo durante su exposición.
El ministro boliviano mencionó que el reciente conflicto en su país «interpela» a las democracias en la región sobre cómo «al mismo tiempo» puede garantizarse «la protestas y la expresión de las diferencias» con el funcionamiento efectivo del Estado y la vida colectiva.

Ninguna democracia puede sostenerse en soledad y el fortalecimiento de la cooperación (internacional) sigue siendo un elemento indispensable para preservar la gobernabilidad y la convivencia en nuestra región», añadió.
Aramayo señaló que la experiencia en su país muestra que se pueden gestionar «crisis profundas» con instrumentos «institucionales, democráticos y respetuosos de la soberanía» y que las democracias «pueden fortalecerse incluso en momentos de enorme tensión, siempre que se mantengan abiertos los caminos del diálogo y se preserve el orden constitucional».
El apoyo internacional durante la crisis
Asimismo, consideró que los desafíos para Bolivia y América «requieren más democracia» y estructuras «capaces de proteger simultáneamente la libertad, los derechos humanos, la estabilidad institucional y la paz social.
Aramayo también destacó el apoyo internacional y la asistencia humanitaria que brindaron varios países de la región durante las siete semanas de conflictos en Bolivia.
Resaltó principalmente la colaboración de Chile, país con el que Bolivia no tiene relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1978, por la falta de una solución a la centenaria reclamación marítima boliviana.
También agradeció la disposición del Gobierno de Panamá para impulsar junto a Ecuador, Chile, Costa Rica, República Dominicana y Paraguay una misión de cancilleres y ministros de Defensa en Bolivia.
Las consecuencias de los bloqueos en Bolivia
Los bloqueos comenzaron el pasado 6 de mayo, liderados por la federación de campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), sumando luego el respaldo de sectores leales al expresidente Evo Morales (2006-2019), para exigir la renuncia de Paz, que lleva siete meses de Gobierno.
El conflicto en este país ocasionó un desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades, y también dejó al menos 16 fallecidos, de los cuales 13 fueron por falta de atención médica oportuna en medio de los bloqueos, además de pérdidas económicas por más de 3.000 millones de dólares.
Tras siete semanas de conflicto y luego de lograr acuerdos con sectores como la COB, Paz decretó el sábado el estado de excepción para levantar los bloqueos, tras lo que la Policía y el Ejército se desplegaron en las vías para retirar los materiales acumulados para obstruir la circulación.

