Jueves 14 de mayo 2026
Nueva Delhi (EFE).- La India defendió este jueves un papel «constructivo y estabilizador» para el BRICS en medio de guerras, tensiones comerciales у fragmentación geopolítica, durante la apertura de la reunión de ministros de Exteriores del bloque enNueva Delhi.
El canciller indio, S. Jaishankar, pidió fortalecer la cooperación entre economías emergentes ante el impacto de los conflictos sobre cadenas de suministro, seguridad energética y crecimiento global, en un contexto marcado por la guerra entre
Irán, Estados Unidos e Israel y las crecientes tensiones en Oriente Medio.
“Existe una creciente expectativa, particularmente entre los mercados emergentes y los países en desarrollo, de que el BRICS desempeñe un papel constructivo y estabilizador”, afirmó Jaishankar durante la sesión inaugural.
El jefe de la diplomacia india sostuvo que las economías emergentes enfrentan crecientes presiones sobre energía, alimentos, fertilizantes, salud y acceso a financiamiento, además de interrupciones en cadenas de suministro y volatilidad económica derivadas de los conflictos internacionales.
«Las cadenas de suministro fiables y los mercados diversificados son sus componentes esenciales», señaló.

Necesidad de “diálogo y diplomacia”
Sin mencionar directamente a Estados Unidos o Israel, Jaishankar insistió en la necesidad de “diálogo y diplomacia” para resolver conflictos y advirtió sobre los riesgos que las tensiones en Asia Occidental representan para el comercio marítimo y la infraestructura energética global.
«Los flujos marítimos seguros y sin obstáculos a través de las vías navegables internacionales, incluidos el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, siguen siendo vitales para el bienestar económico mundial», afirmó.
El canciller indio también criticó el uso de “medidas coercitivas unilaterales y sanciones inconsistentes con el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas”, al considerar que afectan de forma desproporcionada a los países en desarrollo.
Reunión ministerial del BRICS
La reunión ministerial del BRICS se celebra además en medio de crecientes diferencias internas dentro del bloque ampliado. Las tensiones entre Irán y Emiratos Árabes Unidos ya bloquearon una declaración conjunta durante la reunión preparatoria de viceministros y enviados especiales celebrada el pasado 26 de abril.
El encuentro reúne además por primera vez desde el inicio de la guerra a representantes iraníes y emiratíes dentro del mismo foro ministerial del BRICS.
Según informó el diario indio The Indian Express citando fuentes diplomáticas, Irán ha presionado a la India para impulsar una declaración conjunta del bloque contra las acciones militares de Estados Unidos e Israel.
El viceministro iraní Kazem Gharibabadi afirmó además a medios iraníes que uno de los miembros del BRICS había bloqueado el consenso para esa declaración, sin identificar directamente al país.
Participación de Irán
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, confirmó su participación en la reunión y prevé mantener encuentros bilaterales con Jaishankar y otros cancilleres presentes en Nueva Delhi.
De hecho, Irán pidió a los países del BRICS condenar «explícitamente» las acciones militares de Estados Unidos e Israel durante la reunión de ministros de Exteriores del bloque en Nueva Delhi, en medio de crecientes tensiones internas por la guerra en Oriente Medio.
El Gobierno recibió ya al canciller ruso, Serguéi Lavrov; al brasileño Mauro Vieira; al ministro sudafricano Ronald Lamola; y al canciller indonesio Sugiono, cuya participación marca el primer encuentro ministerial de Indonesia dentro del BRICS desde su incorporación formal al grupo este año.
China, uno de los actores más influyentes del bloque, redujo sin embargo su perfil en la cita. El canciller Wang Yi no asistirá a las sesiones debido a la coincidencia con la visita del presidente estadounidense Donald Trump a Pekín.
La reunión ministerial servirá además como preparación para la próxima cumbre de líderes del BRICS, prevista para septiembre en Nueva Delhi.
El grupo, integrado originalmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, incorporó en los últimos dos años a Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia, ampliando su peso económico y político, pero también las diferencias internas entre algunos de sus miembros.

