Miércoles 29 de abril 2026
Santo Domingo.– La República Dominicana figura entre las economías de la región que han logrado sobrellevar con mayor estabilidad los efectos de la crisis internacional derivada del conflicto en Medio Oriente, manteniendo precios relativamente bajos en productos esenciales de la canasta básica alimentaria (CBA) en comparación con otros países de Centroamérica y el Caribe.
Así lo aseguró el presidente del Consejo Nacional del Comercio en Provisiones (CNCP), Jorge Jerez, quien explicó que artículos como el azúcar, arroz, aceite, pollo y pasta de tomate se han mantenido dentro de márgenes estables en el mercado local.
El dirigente empresarial indicó que este comportamiento se produce pese a las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos, Israel e Irán, las cuales han impactado los mercados globales, encareciendo materias primas y elevando costos de producción.
Jerez destacó que, a diferencia de otras naciones de la región donde se han registrado aumentos marcados e incluso escasez de algunos productos, en el país el efecto inflacionario ha sido más moderado.
Señaló que estas conclusiones se sustentan en un informe comparativo elaborado por el Consejo de Protección al Consumidor de Centroamérica y República Dominicana (CONCADECO), organismo vinculado al Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), el cual evaluó los precios de productos de alto consumo tomando como referencia el dólar estadounidense.
De acuerdo con el informe, mientras en varios países los precios han experimentado variaciones constantes y alzas sostenidas, en República Dominicana el impacto ha sido más leve, evidenciando una mayor estabilidad en el mercado interno.
El presidente del CNCP atribuyó este resultado a las medidas implementadas por el Gobierno encabezado por Luis Abinader, orientadas a mitigar el impacto de la crisis internacional en el costo de vida de la población.
Finalmente, subrayó la importancia de integrar al comercio organizado en las estrategias de abastecimiento e importación, con el objetivo de preservar la estabilidad de los precios y garantizar el acceso continuo a productos básicos, fortaleciendo así la seguridad alimentaria y el bienestar de las familias dominicanas.

