Domingo 14 de junio 2026
Estudiantes reciben docencia en una iglesia mientras persiste la incertidumbre sobre el inicio de la obra
Santiago, R.D.-Residentes de la comunidad El Aguacate, en el distrito municipal San Francisco de Jacagua, denunciaron que llevan casi cuatro años esperando la construcción de una escuela prometida por las autoridades educativas, luego de que el antiguo plantel fuera demolido por el Ministerio de Educación.
Los comunitarios explicaron que, desde entonces, decenas de estudiantes reciben clases en una iglesia de la localidad, situación que ha generado serias dificultades tanto para el proceso educativo como para las actividades religiosas que se desarrollan en el templo.
Indicaron que cada vez que la iglesia realiza una actividad comunitaria o religiosa, las clases deben ser suspendidas y los estudiantes desalojados del lugar, debido a la falta de otro espacio disponible para impartir docencia.
Los líderes comunitarios calificaron la situación como una muestra de “abandono total” por parte de las autoridades y consideraron vergonzoso que, tras varios años de espera, la comunidad continúe sin una infraestructura escolar adecuada.
Aseguraron que han agotado todas las vías institucionales para reclamar la construcción del centro educativo, incluyendo reuniones con funcionarios, protestas pacíficas y solicitudes formales ante el Ministerio de Educación, sin que hasta el momento hayan recibido una respuesta concreta sobre el inicio de los trabajos.

Asimismo, denunciaron que diversos funcionarios han realizado promesas en distintas ocasiones, pero ninguna se ha materializado en acciones que permitan avanzar con la obra.
Líderes comunitarios, representantes religiosos y miembros de la comisión de apoyo a la escuela coincidieron en que la ausencia de un plantel afecta directamente el derecho a la educación de niños y jóvenes de la zona.
Advirtieron además que la situación también impacta la vida social y espiritual de la comunidad, debido a que la iglesia ha tenido que asumir funciones para las que no fue concebida, convirtiéndose en un espacio improvisado para la enseñanza.
Ante esta realidad, los residentes hicieron un llamado al Ministerio de Educación para que ofrezca una respuesta definitiva y disponga el inicio de la construcción de la escuela, una obra que consideran prioritaria para el desarrollo de la comunidad.

